La seguridad energética de España sigue condicionada por su elevada dependencia del exterior, con cerca del 99% del gas natural importado, lo que la expone a crisis geopolíticas y a la volatilidad de los mercados. En esta tribuna publicada en IndustriAmbiente, Luis Navedo, presidente de AEBIG, defiende la necesidad de avanzar hacia un modelo energético más autónomo basado en fuentes renovables autóctonas.

En este contexto, el biogás y el biometano emergen como soluciones estratégicas, capaces de transformar residuos orgánicos en energía limpia, gestionable y compatible con la red existente. Pese a su elevado potencial -que permitiría cubrir todo el consumo doméstico y hasta el 30% del industrial-, su desarrollo en España sigue siendo limitado por barreras regulatorias y administrativas. Impulsar estas tecnologías, concluye el autor, es clave para reforzar la soberanía energética, reducir emisiones y dinamizar el medio rural.